Materiales y herramientas básicas para empezar a tejer crochet
Cuando descubrimos el mundo del crochet, una de las primeras preguntas que aparece es: ¿qué necesito para empezar?
La buena noticia es que no hace falta una gran inversión ni un set infinito de accesorios: con pocos materiales podés arrancar y experimentar desde el primer punto.
En este post te comparto lo esencial para dar tus primeros pasos:
1. Agujas de crochet
Son la herramienta principal. Vienen de aluminio, acero, plástico, bambú o madera, ergonómicas con mango de silicona o elastómero (mejor calidad). Me gustan todas: colecciono agujas y disfruto ir variando de un proyecto a otro. Se miden en milímetros. Para principiantes recomiendo entre 4 mm y 6 mm, porque son cómodas y fáciles de manejar.
2. Hilados
El hilado que elijas va a influir mucho en tu experiencia. Hay muchas variedades y calidades. Voy a mencionar las más comunes y las que más me gustan. A grandes rasgos se dividen en hilados de fibra natural o sintética y mezclas.
- Algodón: yo aprendí la técnica del crochet a partir de los amigurumis con algodón 8/6 de Yanabey, que tiene muy buena calidad y una linda paleta de colores. Hay de diferentes grosores y se pueden hacer infinidad de cosas.
- Trapillo o cintas de tela: gruesos, para proyectos rápidos y decorativos. Ideal para comenzar ya que se usan agujas más grandes y es más fácil ver los puntos.
- Cordones de poliéster: está bueno para empezar porque hay de diferentes grosores, de 3 a 5 mm. Sirve para hacer bolsos, carteras, accesorios.
- Acrílico: económico, fácil de conseguir y con muchos colores. Es el hilado con el que no tengo experiencia, ya que se usa más en ropa y accesorios de vestir.
- Merino: lana de oveja. Para hacer mantas o prendas de vestir.
- Tip: buscá hilados lisos, sin mucho pelo, para que puedas identificar cada punto claramente.
3. Tijera pequeña
No hace falta nada sofisticado: unas tijeritas afiladas son suficientes para cortar los hilados prolijamente.
4. Aguja lanera o de coser lana
Sirve para esconder los extremos de hilado cuando terminás un proyecto.
Vienen con punta redondeada y ojo grande, lo que facilita enhebrar.
5. Marcadores de puntos
En muchos casos son imprescindibles: se usan para marcar el inicio de una vuelta y no perderte.
- Podés usar marcadores de plástico.
- O improvisar con un ganchito, un alfiler de gancho o incluso un pedacito de hilo de otro color.
6. Cinta métrica
Te va a servir para medir tus proyectos y controlar el tamaño de lo que tejés.
7. Bolsa de tela o canasto
Para guardar cada proyecto en proceso.
8. Cuaderno y birome
No hagas como yo y anotá todo: título del proyecto, patrón, aguja e hilado usados. Cualquier comentario que te sirva para retomar el proyecto si lo dejaste en stand by mucho tiempo, o si en el futuro quisieras volver a rehacerlo.
Con el tiempo, vas a ir descubriendo qué materiales te resultan más cómodos y cuáles te inspiran más.
El crochet no es sólo técnica: es también pausa, creatividad y compañía.
Así que elegí tu aguja, un ovillo, y regalate el momento de tejer tu primer punto.
Caro